jueves, 17 de junio de 2010

LA ANOREXIA

Desde los 12 años la anorexia ha sido una pesadilla de la que no logro despertar. En estos momentos tengo 22 años. Todo empezó cuando iba al "cole", donde me empecé a sentir humillada por mis compañeros, que me insultaban por mi aspecto "regordete". Mi propio orgullo me impulsó a dejar de comer "a mi manera" para poder demostrar a todo el mundo que yo no merecía oír esa clase de insultos. Empecé a dejar de tomar dulces y, en fin todos mis platos preferidos, que yo pensaba en esos momentos de debía recortar de la dieta para conseguir mis fines propuestos. Fui adelgazando y mi satisfacción era cada vez mayor. En casa, mis padres empezaron a preocuparse, me llevaron a un par de médicos, pero entonces, la anorexia no era un tema bien conocido. Me administraron medicamentos para recobrar el apetito, minerales, vitaminas... No recuerdo muy bien como lo hice, pero poco a poco y con el ímpetu de mis padres, las manías desaparecieron lentamente de mi cabecita y recobré una figura ideal en la que me sentía perfectamente bien. Mi primera recaída fue a los 14 años, en unas colonias, donde, no sé por que razón empecé a dejar de comer. A partir de ese momento, mi peso empezó a caer en picado. Cuando mis padres me fueron a recoger apenas podían reconocerme. En casa, continué con mi estricto régimen y mis manipulaciones. Cursé 1BUP y dirigí todas mis fuerzas en sacar el curso adelante. Yo me veía mal, más bien, sentía complejos por mi extrema delgadez y me embutía ropa por debajo de mis pantalones para disimular mi aspecto_ pero a pesar de ello, cuando llegaba la hora de comer, mi mente se transformaba y yo no era la chica con la que todo el mundo podía tratar, y que lo daría todo, sino que mi carácter se volvía agresivo y me rebotaba contra todos. Cada día se montaba una batalla. Me llevaron a un psicólogo y informaron a mis padres sobre la anorexia. Volví a tomar medicamentos y me iba a visitar periódicamente. No hubo mejoras hasta que en verano, empecé a salir con un chico. Mi cabeza ya no estaba obsesionada en mi cuerpo, sino en gustarle al chico con quien iba, de manera que durante los 5 meses que duró el "noviazgo" recobré otra vez mi buen aspecto. Cuando rompimos, me sentí mal conmigo misma otra vez y ya os lo podéis imaginar. Mi peso cayó en picado. Llegué al borde de los 30Kg y me ingresaron en Bellvitge (planta de psiquiatría). Allí lo pasé muy mal. Supongo que debéis saber como funcionan las normas internas de un ingreso_ (no podía recibir visitas, reposo absoluto, comidas abundantes, control estricto...) En 4 meses de ingreso recuperé 14 Kg. y me dieron el alta. Seguí durante un tiempo una terapia de grupo y un día decidí dejar de ir. Todo me iba bien en casa, mis estudios avanzaban, salí con unos cuantos chicos y me sentía bien...pero como que no todo puede ser como un cuento de hadas, en dos años volví a perder peso lentamente. En estos momentos vuelvo a estar delgada y mi cabeza le da vueltas a la posibilidad de volver a ingresar, aunque también se que no es la mejor solución. Busco a cada instante cualquier motivación para animarme pero no me funciona nada. Hace algún tiempo, que entre otras cosas me dedico al canto, y mientras canto delante de la gente, durante las actuaciones, me olvido de todas mis penas, pero, la obsesión sigue en mi cabeza. Tengo la esperanza de acabar con esto de una vez. Lo deseo con todas mis fuerzas, no quiero volver a ingresas, quiero cantar, no quiero hacer daño a la gente que me quiere, quiero seguir trabajando, quiero salir con algún, quiero ser algo mas que piel y huesos. Espero que mi testimonio haya servido de reflexión y ayuda a quien lo lea.


Este es un relato de una chica de 22 años que lleva sufriendo la anorexia desde que era una niña. Como este relato hay muchos más por internet...

Logicamente, yo no la sufro, pero hay mucha veces que pienso que me obsesiono mucho con el tema de la comida y también con verme más delgada cada dia. No creo que llegue hasta estos limites y que la gente me acepte tal y como estoy-soy... Muchos ánimos para toda esa gente, la mayoria adolescentes, que la sufren y que estan luchando para salir adelante.


Respecto a lo demás... Pues hoy jornada intensiva de estudio por la tarde, porque hoy no he hecho ni el huevo por la mañana y a ver que nos depara el fin de semana!!.

1 comentario:

  1. Jo Lore es un testimonio dramático. La verdad querer y no poder, que tu mente te diga algo y tu cuerpo haga otra cosa... que no seas capaz de contorlarte. Tiene que ser horrible.
    Al principio pensé que habñabas de tí, pero me costaba mucho aceptar que no hubiera sabido nada antes, luego cuendo he leido Bellvitge, ya he sabido que no eras tu.
    Cuantas veces me han insultado, vejado, ignorado o marginado a mí por mi aspecto... ahora me parecen unos sucio pero en su epoca esos compañeros pueden marcar mucho.

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